40 maneras en las que el Yoga Sana

(tomado del libro:  Yoga as Medicine de Timothy McCall, MD)


1) Incrementa la flexibilidad:

Cualquiera que haya tomado una clase de hatha yoga está en conocimiento que las posturas realizadas estiran el cuerpo de formas nunca antes pensadas; cualquiera que haya sido "atrapado" por la práctica de asana habrá también observado que las zonas del cuerpo que estaban inflexibles ceden con el tiempo permitiendo que las posturas antes imposibles sean posibles de realizar. Estudios científicos han documentado el incremento de flexibilidad en los músculos y el incremento del rango de movimientos en las articulaciones como resultado de la práctica del yoga.

 La pregunta permanece: ¿Cómo puede esto beneficiar mi salud?. Consideremos algunos ejemplos de una potencial muy larga lista:

La falta de flexibilidad en las caderas puede tensionar la articulación de la rodilla debido a un alineamiento incorrecto de los huesos de muslo y espinilla. Los dolores en la espalda pueden ser causados por estrechez en los tendones de la corva (también llamados "tendones isquiotibiales"), dicha estrechez resulta en un allanamiento en la espina lumbar.


2) Fortalece los músculos:

La debilidad en los músculos contribuye a numerosos problemas, incluyendo artritis, dolores en la espalda, y caídas en el caso de los ancianos. Muchas de las limitaciones físicas que la gente asocia con el envejecimiento, incluyendo debilidad e inhabilitación progresiva, son ocasionadas por pérdida de musculatura, una condición que ha doblado la sarcopenia (pérdida degenerativa de masa muscular y fuerza al envejecer o al llevar una vida sedentaria).

Estudios han demostrado que incluso personas en sus ochenta y de más edad pueden obtener grandes beneficios a nivel de funciones al adoptar un régimen de musculación.

La práctica de Asana no solo fortalece los músculos sino que lo hace en una forma funcional, atendiendo cada parte del cuerpo, creando un balance entre fuerza y flexibilidad. En oposición, algunos levantadores de pesas tienen rutinas que no están bien balanceadas y resultan en un fortalecimiento desigual y perdimiento de la flexibilidad. De forma similar, muchas personas realizan ejercicios abdominales para proteger la espalda pero unos músculos abdominales muy fuertes tienden a tirar el hueso púbico hacia arriba aplanando la espalda baja lo que de hecho empeora ciertos problemas de la espalda. Además de fortalecer los músculos, el yoga incrementa la resistencia y retrasa la aparición de la fatiga.  


3) Mejora el equilibrio:

Mientras la fuerza puede ayudar a una persona mayor a evitar caídas, éstas también pueden ser evitadas por todos, por ejemplo, en el camino al baño en medio de la noche si se ha mejorado el equilibrio con la práctica regular de ásanas tales como la postura del árbol. Un mejor equilibrio no parece ser gran cosa hasta que se toma en cuenta que una caída puede ser la causa de una fractura de cadera, la pérdida de independencia y el ingreso a una casa de cuidados especiales. El Yoga ayuda también a utilizar el cuerpo en general de una forma más balanceada, de izquierda a derecha y de adelante hacia a- trás lo que puede ayudar a minimizar el desbalance muscular que frecuentemente lleva a síntomas molestos y a lesiones.


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